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Cómo trabajar la educación socioemocional en la primera infancia 

importancia de la educación socioemocional en la primera infancia

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Introducción

En el crecimiento, todos los seres humanos experimentamos situaciones que ponen a prueba nuestra educación socioemocional. Cuando un adulto reacciona de forma explosiva o agresiva hacia ciertos estímulos o circunstancias, es porque en su infancia experimentó una muy poca comprensión de las emociones o quizás, nunca nadie le enseñó a expresarse y procesar lo que sentía. 

Es por esto, que en la actualidad se busca trabajar el conocimiento de las emociones desde la infancia, porque está cada vez más comprobado por psicólogos y terapeutas, que una niñez saludable y feliz conduce a una adultez balanceada. 

¿Quieres saber cómo puede instaurarse la educación emocional desde la primera infancia? Entonces hablemos un poco de la educación socioemocional. 

¿Qué es la educación socioemocional?

Se define a la educación socioemocional como la enseñanza que ayuda al reconocimiento de las emociones propias, cómo regularlas, interpretarlas y expresarlas. 

En el caso de los niños, este enfoque educativo juega un papel importante en su bienestar, porque les permite relacionarse mejor con su entorno. Recordemos que por naturaleza, los humanos somos animales sociales, así que muchos de nuestros estados de ánimos se ven influenciados por el contexto social en el que nos desenvolvemos. 

Para que la interacción social de los niños sea positiva y empática, la educación socioemocional sostiene que, a través de estímulos y métodos positivos de crianza, las habilidades sociales pueden desarrollarse de forma exitosa. 

En palabras del autor Rafel Bisquerra, “la educación emocional es una innovación educativa que se justifica en las necesidades sociales”.  En sí, el propósito de la educación afectiva y emocional es el desarrollo integral de los niños para que estos alcancen su bienestar. 

 ¿Por qué es importante la educación socioemocional en la primera infancia?

razones para aplicar educación socioemocional en los niños

¿Alguna vez has visto a un niño intentando expresar una emoción compleja como la ira o la tristeza? Seguro notas que sus reacciones son los berrinches, el llanto desconsolado e incluso, algunos llegan a romper objetos a su alrededor. 

Las situaciones de explosión emocional son normales en la infancia, pero no son saludables si las ignoramos o si no les ayudamos a los niños a entender cómo mantener la calma y saber expresar lo que sienten. 

La educación socioemocional en la primera infancia nos ayuda a educar a los más pequeños en la regulación de sus emociones.

No se trata de enseñar a los niños a reprimir lo que sienten o  ignorarlos cuando muestran llanto e ira, sino educarlos para entender por qué se sienten así:  fomentar el autoconocimiento. 

Estos hábitos de regular emociones y de crear empatía hacia el sentir propio y del otro, pavimentan el camino a una adultez saludable, donde el individuo podrá reconocer el origen de lo que siente y actuar de forma coherente. Es decir, la educación socioemocional educa a los niños para ser adultos funcionales y saludables a nivel afectivo.

Beneficios de impartir educación socioemocional a temprana edad

cómo se trabaja la educación socioemocional en niños y niñas

Retomando lo dicho en el párrafo anterior, la educación socioemocional construye las bases para tener una adultez sana y empática con nuestro entorno, pero existen más beneficios relacionados con esta práctica:

  • Se aprende a respetar y saber escuchar al otro
  • Se fortalece la autoconfianza en los niños 
  • Se desarrolla el autoconocimiento, proporcionando una identidad clara y autorregulación de las emociones
  • Se cultiva la actitud de la responsabilidad, logrando personas emocionalmente afectivas
  • Se desarrolla la resiliencia 

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3 Consejos para desarrollar la educación socioemocional en tu institución educativa

El primer paso para establecer sistemas de aprendizaje y trabajo emocional en un aula de clases, es crear una planificación. Te ayudaremos con 3 consejos claves para dar el primer paso e instaurar un ambiente de crecimiento emocional para los niños. 

  1. Destinar un momento del día para preguntarle a los alumnos cómo están. Es importante hacer preguntas que estén relacionadas con su estado emocional, con qué hicieron ayer, cómo durmieron, entre otras preguntas que pueden establecerse y realizar de forma diaria o interdiaria. 
  1. Crear asambleas. En el aula, los asientos pueden organizarse de forma circular y fomentar la dinámica visual para resolver un conflicto a través del diálogo o para que los alumnos expresen sus emociones. El adulto encargado debe poder dirigir y escoger los temas para que la reunión esté más organizada.
  1. Diseñar una cartelera o letrero de emociones. Este recurso permite establecer un espacio físico en el que se le adjudican palabras a las emociones o sensaciones. Así serán más fáciles de expresar y animarán a los pequeños a comunicarlas.

Conclusión

La capacidad para comunicar nuestras emociones debe desarrollarse desde los primeros años de vida. Un niño que siente contención emocional en su entorno, se convertirá en un adulto seguro de sí mismo y empático con su entorno.

Esta educación emocional, en la que el adulto sabe expresarse y escuchar al resto, le permitirá tener mejor relaciones y a su vez, desarrollar hábitos saludables que impactarán a lo largo de su vida de forma positiva. La adultez sana comienza en la niñez.

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